Formentera es una verdadera isla ya que al no tener aeropuerto sólo es accesible por vía marítima. Sin embargo, las virtudes de Formentera se deben en gran medida a ese aislamiento.
La fuerza de la naturaleza, el espíritu peculiar de las gentes que viven en la isla y la facilidad que encuentra el viajero para la introspección en este lugar, hacen de esta isla refugio y fondo de inspiración de multitud de artistas y artesanos.
Tanto Formentera como las islas que la rodean son conocidas por sus playas y sus aguas transparentes, pero si visitamos su interior y sus bosques podemos descubrir la variedad de paisajes que ofrece la Isla.
La isla de Formentera posee unas características inmejorables para la práctica del submarinismo. Ibiza y Formentera (Islas Pitiusas) sorprenden por la transparencia y colorido de sus aguas.